sábado, 2 de julio de 2011

Analógico vs digital, de qué lado estás?

Transcurría  la segunda mitad del año 1980 cuando la noticia era enfática: “El CD ha llegado a reemplazar para siempre al disco de Vinilo”. Así de tajante fue la industria musical con el afianzamiento de este formato físico digital que venía a sustituir al viejo y “opáco” sonido analógico del disco en vinilo.
¿Qué ha pasado desde ése punto hasta ahora? Mucho ha pasado. Partamos diciendo que en en la última parte de los años 90 se afianza el nuevo gran “aliado” y tal vez uno de los salvadores de la industria musical, el Internet. Las posibilidades que ofrece la red para los músicos es enorme, tan enorme que ha desplazado a la televisión y las radios como principal medio de difusión para los artistas. Si eras conocido en un país asiático las posibilidades que tenías de ser conocido en occidente hace 20 años atrás eran ínfimas, pero con el fenómeno de la interacción global gracias a la red, hoy tienes muchas posibilidades que alguien te pueda escuchar en el último rincón de América del Sur, tal vez, en un pequeño pueblo al sur de Santiago.
También gracias al internet, ha proliferado el uso del MPEG-1 Audio Layer III o más conocido por sus siglas: MP3. Este formato de música digital nació en el año 1995, y coincidió mágicamente con la masificación del uso del internet. ¿El resultado? Teníamos un formato relativamente pequeño con el cual podíamos compartir música con alguien al otro lado del globo.
¿Que ha hecho el CD desde entonces? ¿Ha mejorado en algo? ¿Ha ofrecido más cosas al comprador? La respuesta es no. El disco compacto como lo conocemos no ha cambiado mayormente en cuánto a su componente físico, el único cambio importante es que han salido discos con mayor capacidad, osea ya no se limitan a los 80 minutos que tenían antes. Pero en cuánto a mejoras de resistencia o de sonido, la progresión ha sido bien poca. Al comprar un CD la mejor oída es la primera, porque viene inmaculado desde la fábrica, pero ya desde la segunda o tercera oída el desgaste del disco se nota, mas aún, si es que se te rayó o tiene acumulado polvo.
El mismo Elvis Costello lo decía hace un tiempo “El vinilo suena mejor y (la industria) lleva veinte y tantos años engañándonos acerca de la calidad del CD. Las reediciones en ese formato de los discos originales analógicos constituyen una desgracia, al igual que la aceptación del MP3 como un estándar de sonido. La música se graba en unas condiciones de excelencia, pero luego nos conformamos con que nos la vendan en un formato que arruina todos esos meses y meses de trabajo. Éste es un problema prioritario: hay que hacer algo al respecto, cuanto antes”.
Los músicos le han hecho la cruz al CD desde el comienzo, debido a su reconocida disminución en la calidad de salida de la música, en relación al vinilo. ¿Por qué si lo digital está diseñado para ser mejor que lo análogo, los músicos reclaman? El sonido de un disco de vinilo es analógico desde la fuente hasta la salida; no experimenta cambios de onda decisivos en un buen equipo. La información sonora de un CD es, en cambio, digital. Al salir, se debe convertir nuevamente en analógica y, para ello, ha de reducir las curvas originarias de sonido a 0 y 1, con lo que se pierden matices.
Tajante fue el gran Neil Young: “El CD tiene un formato digital, por lo tanto no es música como tal, sino un sonido dispuesto en forma de códigos binarios, podemos advertir absolutamente todos los detalles de una canción la primera vez que la escuchamos. Y, como nada se esconde a la sensibilidad del oído, el cerebro no se siente impulsado a poner el CD por segunda vez. En realidad, no estás escuchando música, sino códigos y dígitos, tonos y frecuencias que recrean el sonido de la música”.
Recientemente supimos que las descargas digitales obligaron a la Sony a cerrar una de sus fábricas más antiguas que se dedicaba hace más de 50 años a confeccionar discos compactos y vinilos. Y recién hoy salió la noticia que la discográfica Warner Music que tiene entre sus filas a importantes artistas como Deftones, Death Cab For Cutie, Green Day y Faith No More, entre otros; le pidió al banco de inversiones Goldman Sachs que le buscara un comprador, tratando de palear el delicado momento que vive la industria musical.
Dentro de este oscuro panorama el “renacimiento” del vinilo ha despertado un gran interés en el mundo musical. En cifras, desde el año 2006 las ventas de este formato han crecido anualmente alrededor de un 20%. Tanto así que en el año 2007, el aumento en comparación al año anterior fue de un desorbitante 87%. Un ejemplo decidor es este: en Marzo del 2008 el conjunto de Trent Reznor, Nine Inch Nails, lanzó una colección titulada “Ghosts I-IV” que contenía 36 canciones y estaba disponible en varios formatos; desde una descarga digital gratuita a una edición de lujo, que contenía 4 discos de vinilo, libros, posters y la firma del propio Reznor por un precio total de $300 dólares. Se hicieron 2.500 ediciones de lujo, las cuales, se vendieron todas el primer día, reportando una ganancia de $750.000 dólares. Si le entregas a la gente algo de calidad, las recompensas están claras.
Mientras las ventas en CD han caído constantemente en torno a un 25% anualmente, cada día se venden más discos de vinilo, tanto así que para este año se estima que se vendan alrededor de 3 millones de discos de vinilo. ¿La razón? De partida el sonido de un vinilo es muy superior al de un CD, puedes apreciar toda la gama de sonidos de una canción, cosa que no puede ofrecerte un CD. Además, hay muchas otras razones de porque la gente está prefiriendo de nuevo este formato. De partida lo visual, el disco de vinilo con sus portadas grandes y su arte gráfico, es mucho más impactante que la de un CD. Aparte de eso, los artistas incluyen material extra, como posters y libros, y a eso le añaden un código de descarga, con el cual, el comprador puede descargar en formato digital el mismo disco que acaba de comprar, y en una calidad superior a un MP3 promedio, haciendo casi obsoleto tener un CD.
Otro aspecto a considerar es que el tener un disco en vinilo, es una manera de decir que “te tomas la música en serio“, que te importa como suena tu disco preferido de la manera en que el artista pretende que lo recibas. Otras razones para preferir el vinilo tienen que ver con la resistencia del mismo, a diferencia del CD, un disco de vinilo es capaz de soportar mejor los embates del tiempo y las rayaduras, y son claramente más resistentes y duraderos que un disco compacto.

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