
Me gusta The Cure, es una banda que ha logrado que uno realice críticas a sus discos,a la estética actual de los miembros o su poca participación en eventos, entrevistas y recitales, pero está excenta de todos los males y aprueba todas las metas.
Sin embargo ya pasando un tiempo considerable de su última creación estimo conveniente dar un panorama con la mirada de Evexus a 4:13 Dream: "Vos tenes lo que yo quiero", afirma Robert Smith sobre gruesas enredaderas de guitarra en "The Real Snow White" mientras su pálido canto finalmente colapsa y se vuelve un largo y descendente alarido. Es un clásico Smith inconsolable, pero con una nueva mirada. A punto de cumplir 50 y liderando una versión extremadamente glam de The Cure con dos guitarras, en los viscerales loops de riffs y ecos devoradores de 4:13 Dream, Smith ya no suena tanto como un príncipe enfermo de amor, sino más bien como Roger Waters en Animals, de "Pink Floyd": un vengador de mediana edad. Acá no hay nada parecido a los saltitos lánguidos del The Cure de finales de los 80. La obertura de guitarra en "Underneath the Stars" está más cerca de un Neil Young eléctrico que de una oscuridad extraña. "The Scream" no tiene nada pegadizo, sólo oleadas de suciedad y la aullante furia de Smith. En "It’s Over", sus sueños se acaban con la habitual derrota, por supuesto. Pero, en el camino hacia eso, la furia es su único alivio.









