lunes, 10 de marzo de 2008

INTERPOL: Estilo y Elegancia desde la visión de EVEXUS.

Prólogo: INTERPOL es una banda de canciones de formato sencillo trabajadas con una profundidad inusual, ostentando versos románticos y trágicos, como le gusta a la gente que viste de negro.


Introducción
Nos encontramos en el Teatro Caupolicán para ver al nuevo exponente del retro rock de estos tiempos, sorteando las ventas de merchandising y las angostas veredas de la calle San Diego. Fue platea baja nuestra elección y allí nos dirigimos a buscar nuestros asientos por la próxima hora y media del jueves pasado.
Cuando la impaciencia nos ganó comenzamos a pensar que esa demora que estaba sucediendo iba a extenderse más de los treinta minutos que se retrasaron, ya que los técnicos de sonido y asistentes estaban en el escenario –más qué simple y austero con sólo un telón negro y los equipos- rompiendo con toda el encanto e ingenuidad que uno acarrea cuando se encuentra en el inicio de una historia que nos van a contar
.



Nudo
"Pioneer to the Falls” fué la elección para el inicio de su show para continuar con el poderoso “Obstacle 1",demostrando que no por nada son los niños mimados de la crítica. De refinado traje negro el guitarrista
Daniel Kessler destacó por su buena energía y característicos pasos al ritmo de las canciones. Con poca presencia escénica el bajista Carlos Dengler estuvo conciso en sus interpretaciones, ya que todos sabemos de su gran talento y el toque único que le da a la banda. También la versatilidad de Sam Fogarino quedó demostrada en la batería que fue centro de atención en un momento en que los tres integrantes se dispusieron a mirarlo a él y tocar de espalda al público.



Pero quién le da todo el estilo es sin lugar a dudas la voz y guitarra de INTERPOL: Paul Banks, que con su voz logró atrapar por completo al espectador cautivo. Con su voz que es una mixtura de Robert Smith y Bono dio lugar al listado de hits perfectos como: “C’Mere","Mammoth","PDA","The Lighthouse","Hands Away","No I In Threesome", "NYC","Not Even Jail", "Say Hello to the Angels" y para destacar los fascinantes "Slow Hands” y “Evil” que Paul interpretó con majestuosidad.


Desenlace
La poca interacción entre la banda y su gente dio cierto aire de frialdad que en general despliegan los europeos (recordar que Paul es inglés) y que por suerte no le gana al desabrido Lou Reed-recordar sus presentaciones sin si quiera saludar-no le quitaron méritos ya que se aprendió ciertas palabras clave en español y representó la típica escena de la bandera en la espalda de todo artista políticamente correcto ejecuta para ganarse a todos, incluyéndonos.
La performance de cada uno con sus instrumentos -contando al excelente tecladista- es precisa y ordenada. Su sonido es puro en vivo lo que es mucho decir entre cientos de bandas que a la hora de los recitales cae en picada por tanta masterización y arreglos de sus discos.Gracias a un despliegue de luces imponente que hizo que lo simple se tradujera en complejo y visual el escenario del Caupolicán emanó imágenes fuertes creando una atmósfera para cada una de las historias narradas, dando cierto aire de drama y enigma que nos dejó con ganas de una segunda parte.


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